
En Buenos Aires, cerca 8.2 millones de personas disfrutan del turismo en distintos destinos. En este sentido, la Costa Atlántica conserva una escala central y los destinos serranos, termales y de cercanía mantienen capacidad de atracción. Pero detrás de las ocupaciones y de los fines de semana aparece una transformación más profunda: las estadías se acortan, el consumo pierde fuerza y crece el peso de las escapadas de pocos días. La crisis se manifiesta, también, en el ámbito turístico. Así lo están intuyendo hoteleros, dueños de restaurantes y paradores que vislumbran otra “temporada gasolera”, de poco consumo.
Un reciente trabajo del Observatorio de Datos Estratégicos (ODE) reunió información provincial, municipal, sectorial y de plataformas especializadas para observar la evolución del turismo entre 2023 y 2026. El trabajo pone el foco no sólo en cuántas personas llegan, sino también en cuánto permanecen, cuánto gastan y qué impacto dejan sobre el comercio, la gastronomía, el alojamiento y el empleo local
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En términos de escala, el turismo representa alrededor del 5,2 % del producto provincial, involucra unos 130.000 puestos de trabajo y reúne cerca de 11.000 empresas turísticas. Para la temporada 2026, la Provincia informó 8,2 millones de turistas desde el 1 de diciembre, un 1,2 % menos que en el período previo, junto con una caída del consumo de 25,4 % y una reducción del 28 % en el rubro turismo. Es decir: el movimiento sigue siendo alto, pero su traducción económica aparece más debilitada.
El punto de partida del relevamiento es 2023. Durante las vacaciones de invierno de ese año, la Provincia recibió 2.554.044 visitantes y registró casi $ 55.000 millones de gasto turístico. A partir de 2024 comenzaron a aparecer señales de retracción y, al mismo tiempo, cambios en la forma de viajar. A nivel nacional, el verano de 2024 movilizó 29,2 millones de turistas (13,7 % menos que en 2023), mientras la estadía promedio bajó de 4,1 a 3,9 días.

La tendencia continuó durante 2025: en las vacaciones de invierno viajaron 4,3 millones de turistas en todo el país (10,9 % menos que en 2024 y 21,5 % menos que en 2023), con un impacto económico que cayó 11,2 % en términos reales. En 2026 hubo una recuperación parcial del movimiento nacional, aunque sin retornar al máximo de 2023.
En la provincia de Buenos Aires, el contraste fue especialmente visible durante el receso invernal de 2026: entre el 17 y el 26 de julio se movilizaron alrededor de 296.000 turistas en los principales destinos relevados (lo que representa un 21,2 % menos que en 2025 y un 31,1% menos que en 2023), aun cuando el movimiento nacional creció 5,9 % interanual.



