General Rodríguez ya juega 2027: García no puede reelegir y se abrió la pelea por la Intendencia
Todavía falta más de un año para las elecciones, pero en General Rodríguez el 2027 ya empezó. Con Mauro García impedido hoy de buscar un tercer mandato consecutivo, distintos sectores del oficialismo, del peronismo y de la oposición comenzaron a mover sus fichas para una elección que, si no cambia la ley bonaerense, tendrá por primera vez desde 2019 al actual intendente fuera de la boleta.
García asumió al frente del Municipio en diciembre de 2019 y fue reelegido cuatro años después con el 54,38% de los votos, treinta puntos por encima de Darío Kubar, que en aquella elección de 2023 quedó segundo con el 24,72%. La legislación vigente permite solamente una reelección consecutiva y establece que los mandatos iniciados en 2019 cuentan como primer período, por lo que el actual jefe comunal no está habilitado para volver a competir por el mismo cargo en 2027. La discusión por eliminar ese límite continúa abierta en la Provincia, pero hasta ahora la reforma permanece trabada y sin los votos necesarios para avanzar en la Legislatura.
Ese escenario todavía no fue asumido como definitivo por el oficialismo rodriguense. Silvia “Chyfu” Figueiras, presidenta del Concejo Deliberante y una de las figuras de mayor peso dentro del esquema político de García, dejó en claro meses atrás que la primera apuesta del espacio sigue siendo conseguir una modificación de la ley. “Estamos esperando por la reforma para la re reelección del compañero Mauro, no vemos otra posibilidad”, afirmó en junio.
Pero mientras se espera una definición provincial, la sucesión ya empezó a generar movimientos. Dentro del propio oficialismo hay tres nombres que aparecen naturalmente cuando se habla del día después de García: Figueiras, Mariana Balbi y Diego Ghirardi.
Figueiras ocupa la presidencia del Concejo Deliberante, tiene exposición política propia y forma parte del núcleo más cercano al intendente. Balbi es secretaria de Desarrollo Comunitario, concejal electa en uso de licencia y referente local de La Cámpora, mientras que Ghirardi conduce la estratégica Secretaría de Gobierno, Hacienda y Legales y acumula una extensa trayectoria en la política rodriguense. Ninguno lanzó hasta ahora formalmente una candidatura, pero los tres forman parte del reducido grupo de dirigentes con volumen político, cargos y estructura dentro de la gestión como para entrar en una eventual discusión sucesoria.
La incógnita es qué ocurrirá si la posibilidad de una nueva candidatura de García finalmente se cierra. El intendente no sólo gobierna el distrito: también conduce el Partido Justicialista local, por lo que la definición de su sucesor tendrá impacto sobre todo el armado peronista de General Rodríguez, un factor que le da a García un peso adicional en el ordenamiento de listas y candidaturas más allá de su rol en el Ejecutivo municipal. Y allí el panorama está lejos de ser homogéneo.
Uno de los que ya blanqueó sus aspiraciones es Federico Aliaga. En las legislativas de 2025 encabezó la lista de Frente Futuro y consiguió 3.048 votos para concejales, el 5,76% según el escrutinio definitivo de la Junta Electoral bonaerense, quedando tercero detrás de Fuerza Patria y La Libertad Avanza. Desde entonces profundizó una construcción propia vinculada al Movimiento Derecho al Futuro, el espacio provincial referenciado en Axel Kicillof, y en agosto fue directo respecto de sus planes: “Quiero ser intendente y eso lo vamos a disputar”. También anticipó que no acompañará automáticamente la propuesta electoral de García para 2027 si no existe un ámbito para discutir el proyecto político y las candidaturas.
También empezó a moverse María Giménez, dirigente del Movimiento Evita, vecina de General Rodríguez y funcionaria del Municipio de Moreno. Durante este año profundizó su presencia territorial en el distrito, inauguró un local propio y encabezó actividades políticas en las que su militancia ya la recibió al grito de “María intendenta”. Ella misma planteó la necesidad de “empezar a pensar otro General Rodríguez” y marcó diferencias abiertas con la administración municipal.
Pero el movimiento más fresco del tablero tiene como protagonista a Nicolás Rappazzo Demarchi. Hasta fines de agosto era secretario de Seguridad, Justicia y Política Criminal de García y había logrado una exposición importante a partir de su política contra el narcotráfico. Su salida se produjo después del fuerte conflicto generado por una denuncia que involucró al concejal oficialista Javier Tarragona por supuestos vínculos con personas relacionadas con la venta de drogas. La Fiscalía archivó posteriormente la investigación al considerar que no existían elementos suficientes para avanzar, y Rappazzo dejó el gabinete.
La ruptura no significó su alejamiento de la política. Al irse anunció que comenzaba una “nueva etapa política” y este sábado 19 de septiembre dio el primer paso concreto con el lanzamiento de “Rodríguez Primero”, un espacio vecinal propio construido alrededor de seis ejes: seguridad, transparencia, inversiones, empleo, salud y obras públicas. Durante la presentación afirmó que la ciudad debía volver a pensarse “desde el vecino, no desde el aparato” y evitó por ahora anunciar formalmente una candidatura.
Rappazzo tiene además una particularidad dentro de este esquema. Antes de romper con el Municipio había confirmado públicamente su alineamiento con el Movimiento Derecho al Futuro y mantenía una relación política y de gestión con el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso. Eso lo coloca en un terreno interesante: salió del gobierno de García, construyó una identidad propia y al mismo tiempo mantiene referencias dentro del universo político que responde a Kicillof.
Así, aun dentro de sectores que miran hacia el gobernador bonaerense, tampoco existe hoy un único armado rodriguense. Aliaga tiene su construcción y ya expresó su voluntad de ser intendente; Rappazzo acaba de lanzar Rodríguez Primero; otros sectores del MDF continúan conviviendo con la conducción de García y el Movimiento Evita desarrolla su propia experiencia alrededor de Giménez.
Otro que ya puso el 2027 sobre la mesa es Carmelo Maslowski. El histórico dirigente del Frente Renovador volvió a plantear su intención de competir por la jefatura comunal y mantiene su referencia política nacional en Sergio Massa. Su posicionamiento agrega otra variable dentro de un peronismo local donde conviven el sector de García, La Cámpora, dirigentes alineados con Kicillof, el Movimiento Evita y el massismo.
A esa lista se suma Miguel Puentes, exsecretario de Seguridad, Justicia y Transporte del propio gobierno municipal, que terminó enfrentado con García y decidió construir por afuera del oficialismo. En su caso no hay demasiados eufemismos: a comienzos de año anunció públicamente que irá por la conducción del Municipio. “Vine para quedarme. Voy a pelear la Intendencia y la gente va a decir”, afirmó.
Del otro lado del tablero aparece Darío Kubar, intendente de General Rodríguez antes de García y hoy principal referente de la oposición local. Volvió a ocupar el centro de esa oposición en 2025 cuando encabezó la lista local de La Libertad Avanza. Según el escrutinio definitivo de la Junta Electoral de la Provincia de Buenos Aires, Fuerza Patria terminó aquella elección con 22.361 votos para concejales, el 42,29%, mientras que La Libertad Avanza obtuvo 19.520, el 36,91%. La diferencia entre ambos espacios fue de 2.841 votos.
Kubar todavía evita confirmar que será nuevamente candidato a intendente. En mayo, consultado sobre esa posibilidad, respondió que todavía no podía hacerlo. Sin embargo, dirigentes de su espacio ya impulsan abiertamente su nombre y el propio exjefe comunal viene planteando la necesidad de construir una coalición opositora amplia y resolver las candidaturas mediante internas.
La oposición tampoco está completamente ordenada detrás suyo. En el Concejo Deliberante conviven dentro del interbloque Alianza La Libertad Avanza el sector de Compromiso por General Rodríguez que conduce Kubar y el bloque libertario encabezado por Camila Duarte, mientras Matías Ledesma conformó Fuerza Libertaria. El resultado de 2025 permitió además el ingreso de Agustín Rossi y Sandra Rojas dentro de la nómina libertaria.
Por afuera de ese esquema, el PRO intenta reconstruir presencia propia. Eduardo Rodríguez retomó actividad política junto a Fabián Polverini, mantuvo contactos con Mauricio Macri y Cristian Ritondo y planteó la necesidad de conformar una “multisectorial” opositora que incluya también al radicalismo. Por ahora evita postularse y sostiene que la prioridad pasa por armar equipos antes que discutir nombres.
La última elección dejó además una fotografía útil para entender desde dónde parte cada sector. Según el escrutinio definitivo, Fuerza Patria reunió el 42,29% de los votos locales para concejales y La Libertad Avanza el 36,91%. Frente Futuro, con Aliaga, alcanzó el 5,76%. Ninguna de las restantes listas superó el 3,2%. No es una proyección de lo que ocurrirá en 2027, pero sí el último antecedente electoral concreto de un distrito donde el oficialismo conservó el primer lugar y la oposición quedó a menos de tres mil votos.
A partir de ahora buena parte del juego político dependerá de una definición que excede a General Rodríguez: qué pasa finalmente con la ley de reelecciones. Si la Legislatura bonaerense modifica la norma, García podría recuperar una posibilidad que hoy no tiene. Si no ocurre, el intendente deberá afrontar el desafío de ordenar una sucesión en un oficialismo con varios nombres propios y, al mismo tiempo, contener a un peronismo donde ya existen dirigentes dispuestos a disputar la candidatura.
Mientras tanto, la oposición deberá resolver si vuelve a concentrarse alrededor de Kubar o si llega a 2027 con distintas alternativas compitiendo entre sí.
Lo único que ya parece haber quedado atrás es la idea de que falta demasiado para hablar de la próxima elección. En General Rodríguez hay dirigentes que ya dicen que quieren ser intendentes, otros que construyen sin anunciarlo y varios sectores que comenzaron a marcar territorio. Con García hoy fuera de carrera por impedimento legal, la pelea por su sucesión ya está en marcha.

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