El Gobierno de Javier Milei enfrenta un escenario en el que las dificultades económicas y la anticipación del calendario electoral comienzan a cruzarse. En Rodríguez Loredo sostuvo que “una cosa está interrelacionada con la otra”: el diseño del programa económico permitió avanzar en la desinflación, pero también generó nuevos dilemas.
“El propio diseño del plan le trajo un cumplimiento de una de las promesas electorales, que era la desinflación”, explicó. Sin embargo, advirtió que el descenso de la inflación tuvo momentos de tensión y que actualmente existe un piso difícil de perforar: “Hay como un piso en la inflación que nos hace ver que va a ser difícil llegar al 0, algo que el presidente había previsto para el último trimestre de este año”.
El economista destacó que la inflación mayorista de julio, del 0,9%, marca una tendencia favorable, aunque no necesariamente anticipa el comportamiento del IPC. El problema, según explicó, está en los aumentos de servicios y tarifas: “No es una cuestión con bienes dolarizados”, aclaró, sino de “servicios privados, con servicios públicos que estaban retrasados y están en un plan de actualización



