NOTICIAS PILAR:eS LICENCIADA EN CIENCIAS BIOLOGICAS POR LA UNIVERSIDAD FAVALORO
A diferencia de casi todo el cuerpo, el corazón no sabe repararse solo...
Después de un infarto, el corazón queda con una cicatriz rígida que le impide latir con la misma fuerza.
Durante años eso significó, para miles de pacientes, aprender a vivir con un daño que no se podía revertir.
Pero una joven argentina decidió enfrentar ese límite.
Se llama Pilar Ferrer, tiene apenas 25 años y es licenciada en Ciencias Biológicas por la Universidad Favaloro.
Junto a un equipo de investigación, desarrolló un gel inyectable inspirado en la membrana amniótica, un tejido de la placenta conocido por sus propiedades regenerativas.

La idea es sencilla de imaginar: el gel se inyecta en la zona lastimada y actúa como un andamio que ayuda a formar nuevos vasos sanguíneos y a que las células del corazón se reparen.
En ensayos con animales, observaron mejoras en la función cardíaca y una reducción del daño en apenas semanas.
Todavía falta camino antes de llegar a las personas, y ella es la primera en aclararlo con honestidad.
Pero el solo hecho de que alguien tan joven esté empujando la frontera de la medicina regenerativa ya es motivo de orgullo.
A veces el futuro llega de la mano de quienes se atreven a soñarlo temprano.

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