Fútbol-Mundial
La épica remontada de la Selección Argentina para vencer 3-2 a Egipto y avanzar a los cuartos de final de la Copa del Mundo fue una explosión de euforia que inundó la Plaza de Pilar, Del Viso, Derqui y Alberti.
El festejo del intendente Federico Achával con los vecinos que lo vieron por pantalla gigante en la plaza 12 de Octubre.
Los nervios, al borde de la desazón y un ataque de nervios, con el penal fallado, el 2-0 en contra, cambió radicalmente con cada acción de la épica remontada mundialista que los clasificó entre los 8 mejores del mundo.
Nunca subestimes el corazón de un campeón, reza una de las frases del deporte de alto rendimiento que se hizo realidad en Estados Unidos.
El cabezazo del Cuti Romero que revivió las esperazanzas. El enésimo grito mundialista del goleador histórico, Lionel Messi, que abrazó a todos en un mismo grito desaforado.
El cruce de Leandro Paredes gritado como un gol más y cuando se miraba de reojo el reloj pensando en el suplementario, la recuperación de Julián, corrida de Lautaro, el centro perfecto para la entrada de Enzo Fernández con un frentazo que desató la locura total.
Faltaban un par de minutos que parecían eternos hasta el pitazo final que fue la señal de largada para todos los vecinos de Pilar.
La plaza 12 de Octubre, Del Viso, Alberti y Presidente Derqui fueron de los más numerosos puntos de encuentro.



