Ampliando en algunos detalles que se desprenden de la publicación de las nuevas imágenes, en línea con lo recién mencionado, es posible mencionar que esta aeronave es de hecho un otrora modelo C-2 identificado con la matrícula 18-1203 que fue sometido a los trabajos de modificación. Estos últimos hasta el momento venían siendo mantenidos bajo un alto nivel de hermetismo, observables sólo en una primera representación artística de la aeronave que fue presentado ante el Ministerio de Defensa. Acorde a los reportes locales, los mismos habrían estado en desarrollo junto a otros tipos de variantes especializadas de la plataforma C-2 original, incluyendo entre ellas una variante SIGINT conocida como RC-2.
Por otra parte, si observamos a grandes rasgos cuál será su misión una vez esté completamente incorporado a la Fuerza Aérea de Autodefensa como plataforma de guerra electrónica del tipo stand-off, podemos destacar también que estarán destinadas a operar como aeronaves capaces de detectar e interferir diversos tipos de sistemas desplegados por el enemigo en áreas operativas altamente disputadas. Entre otras cosas, esto incluiría elementos tales como radares, sistemas de defensa aérea o de recolección de inteligencia, a los que debería poder alcanzar a grandes distancias para mantenerse en un área segura.
Adentrándonos un poco mas en las modificaciones observables en las fotografías publicadas al día de la fecha, resulta ineludible resaltar que la aeronave cuenta con un morro abultado que contendría el radomo de radar, al igual que se denotan las dos grandes protuberancias que posee en la parte superior del fuselaje. Además, los analistas japoneses indican que se espera sumar también otras dos protuberancias situadas entre las alas y los estabilizadores, aunque su función específica aún resulta desconocida. Entre algunas de las hipótesis principales, se halla la posibilidad de que la aeronave integre un nuevo sistema de contramedidas electrónicas y componentes que también se utilizaron en el mencionado EC-1.



