Desde el punto de vista operativo, se estipula que la fase inicial estuvo centrada en la supresión de defensas aéreas y del poder aéreo venezolano, condición indispensable para el desarrollo de maniobras posteriores. En ese marco, se registraron ataques confirmados contra la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, en La Carlota, así como contra la base de la Fuerza Aérea en Barquisimeto, donde se encontraban desplegadas aeronaves de combate y medios de apoyo. Estas acciones buscaron impedir cualquier capacidad de reacción aérea, consolidando una superioridad total en el espacio aéreo y una severa limitación en las capacidades de reacción de las fuerzas venezolanas.
En paralelo, la operación incluyó bombardeos sobre instalaciones militares clave en el eje costero y en la capital, acciones que fueron reportadas por diversas fuentes en redes sociales. Entre los objetivos alcanzados se encuentran el cuartel de Catia La Mar, el complejo militar de Fuerte Tiuna, considerado el principal centro de comando y control del Ejército venezolano, y una base militar de helicópteros, lo que sugiere un esfuerzo deliberado por desarticular la movilidad aérea y la capacidad de respuesta rápida de las fuerzas locales. Asimismo, se reportaron ataques sobre el aeropuerto de El Hatillo, empleado como nodo logístico y de apoyo.
En la reciente operación también se pudo apreciar la presencia de helicópteros MH-47. Foto: USAF – Airman 1st Class Isabel TannerOtro componente relevante de la campaña fue el ataque a centrales eléctricas y a infraestructura energética, una acción orientada a degradar las capacidades de comando, control y comunicaciones del adversario. La interrupción del suministro eléctrico en zonas clave habría afectado el funcionamiento de radares, sistemas de defensa aérea y enlaces de comunicaciones militares, facilitando el avance de las fases posteriores de la operación conjunta.
Con el entorno aéreo y terrestre degradado, se ha observado una fase aeromóvil, protagonizada por la aviación de operaciones especiales del 160th Special Operations Aviation Regiment, unidad especializada en inserciones de alta complejidad. Posiblemente helicópteros MH-60M Black Hawk, MH-47G Chinook, así como convertiplanos MV-22 Osprey fueron empleados para el traslado de elementos de la 1st Special Forces Operational Detachment–Delta (1st SFOD-D) y la toma de objetivos específicos.


