El gobierno de la Provincia de Buenos Aires anunció que ya no sostiene juicios en tribunales extranjeros por la reestructuración de la deuda que llevó adelante en 2021, en relación a los créditos que había tomado la administración de María Eugenia Vidal por más de 5 mil millones de dólares.
Así lo anunció el ministro de Gobierno de Axel Kicillof, Carlos Bianco, quien sostuvo que con esto se cierra “un capítulo que es la reestructuración de la deuda y evitar así que la Provincia siga teniendo litigios y juicios en contra; y de esa manera saneamos financieramente la situación de endeudamiento”.
En diálogo con Buenos Aires/12, el ministro de Economía, Pablo López, enfatizó que la decisión judicial “constituye el cierre administrativo del camino iniciado con la reestructuración de deuda en 2021, gracias a la cual alcanzamos un perfil de deuda sostenible”.
Para el funcionario, esto le permitió al Estado provincial “cumplir con todas sus obligaciones y funciones, aún en un contexto de caída de recursos y recorte ilegal de transferencias por parte del Gobierno nacional”.
“Este acuerdo marca un patrón de conducta de la gestión del gobernador Kicillof: las respuestas a cada desafío se afrontan con diálogo y buena fe, y los acuerdos siempre están alineados con los intereses de las y los bonaerenses, y persiguen el objetivo de mejorar las condiciones de vida en todo el territorio provincial”, sumó López.
Esto es porque la Corte del distrito sur de Nueva York confirmó la “satisfacción total” de las sentencias y puso fin a todas las causas pendientes en los Estados Unidos vinculadas con el canje 2021. “Es una muy buena noticia, Deben estar muy contentos los mercados con esta situación”, cerró Bianco.
Semanas atrás el ministro había sido protagonista de una contrversia con e ministro de Economía, Luis Caputo, que había dicho que la provincia de Buenos Aires no cumple con la Ley Fiscal y que eso podría generar inconvenientes a la hora de la autorización del endeudamiento que aprobó la Legisaltura.
El bonaerense salió al cruce y aseguró que el ministro de Economía libertario faltaba a la verdad. En ese momento, también negó que Axel Kicillof hubiera dicho que la provincia iba a entrar en default: “Kicillof no usó esa palabra… lo que dijo es que estos recursos son necesarios para hacer el pago de los vencimientos y seguir haciendo obras”. Con los anuncios de este lunes, la discusión parece quedar saldada.
En aquel momento, tan tenso como viene siendo el día a día de la relación entre la Provincia y el gobierno de Javier Milei, Bianco discutió la cuestión fiscal planteada por la Nación y aseguró que la Provincia “tiene superávit económico”, aunque déficit primario y financiero por la realización de obra pública. “Si nosotros dejáramos de hacer obra pública, podríamos tener superávit primario o financiero, pero no estamos de acuerdo”, dijo el ministro volviendo a marcar distancias.
Para recapitular, una de las primeras acciones en materia económica que llevó adelante el ministro de Economía provincial durante la primera gestión de Kicillof fue la reestructuración de la deuda, lo que implicó entrar en una negociación con los acreedores, en gran parte de ellos internacionales.
“Obviamente era de muy dificultoso pago en los términos en que estaba planteada esa deuda, con vencimientos durante los primeros años de la gestión, que la provincia de Buenos Aires no estaba en condiciones de llevar adelante”, describió este lunes Bianco en el marco de la habitual conferencia de prensa desde La Plata, en tanto que calificó la política financiera del PRO como “muy irresponsable”.
Más adelante, la Provincia entró en contacto con los acreedores internacionales, a los que les hizo una propuesta de reestructuración que implicaba la reducción de los montos de capital, la reducción de las tasas de interés aplicables a esos montos y a esos vencimientos de capital y también la extensión de los plazos de pago.
Bianco sostuvo que con eso se logró una “muy exitosa” reestructuración, en la que entraron el 97,66 por ciento de los montos adeudados, aunque de ese porcentaje restante no ingresó al canje y empezó a litigar en la Corte del distrito sur de Nueva York contra la provincia de Buenos Aires.
En ese momento, los litigantes tuvieron una sentencia firme a favor, por lo que la Provincia planteó una nueva mediación para que ingresen a un nuevo canje en los mismos términos en que ya se habían cerrado los acuerdos con los otros acreedores que habían ingresado en un primer momento y llegaron a un acuerdo.
Eso fue a mediados de septiembre, cuando el propio ministro de Economía había anunciado como un “hito” retornar a un “sendero de sostenibilidad y responsabilidad” en términos de deuda pública.
Ese entendimiento contempló cancelar la sentencia de casi 169 millones de dólares con bonos y efectivo por valor total de 106 millones de dólares a valor de mercado actual, es decir, equivalente a un 63 por ciento de la sentencia.
Además, se contempló la obtención de un financiamiento hasta 2037 a una tasa que fue calificada como “récord” para la Provincia por ser del 3,25 por ciento anual, dejando las condiciones de esa solución equiparables a las que recibieron los bonistas que ingresaron al canje en el 2021.
Así, la Provincia había logrado cerrar ese capítulo con términos y condiciones alineados con la sostenibilidad de la deuda, con un costo de financiamiento bajo en términos históricos para la Provincia y que, según la cartera económica, es incluso menor al costo anual de retrasar el pago de las sentencias, que actualizan a una tasa promedio superior al 4,2 por ciento.


