El vuelo de línea llegó puntual desde Santiago de Chile al aeropuerto internacional de Ezeiza. Pasadas las 9 de la mañana, José Antonio Kast inició su primera visita internacional tras vencer el domingo pasado en las urnas a la oficialista Jeannette Jara para convertirse en presidente electo de Chile. Tres horas después, Kast llegó a la Casa Rosada para su encuentro con el presidente Javier Milei, entusiasmado con generar una buena sintonía con el país vecino, luego de dos años de frialdad y algunos cortocircuitos con el presidente saliente, el socialdemócrata Gabriel Boric.
“Fue una reunión muy buena, muy buena”, definió Kast ante los periodistas, luego del encuentro de ambos mandatarios, que duró casi dos horas y no terminó -como se esperaba- con un saludo conjunto desde el balcón. El mandatario electo prefirió acercarse a la reja que da a la Plaza de Mayo y allí sí, saludar a los chilenos presentes, un trámite dificultoso dada la cantidad de cámaras y periodistas presentes. “Todo va a estar bien, vamos a tener una muy buena relación con Argentina”, dijo el presidente electo, mientras intentaba esquivar las preguntas de los cronistas.
“¡Qué triunfazo!”, le había dicho un efusivo Milei a Kast al recibirlo en el despacho presidencial, según el video oficial del encuentro. En el comunicado que acompañó las imágenes dio cuenta de las “felicitaciones” de Milei a Kast por el contundente triunfo en la segunda vuelta electoral”, sobre la oficialista Jeannette Jara.
El Presidente, además, le confirmó a Kast su participación en la ceremonia de transmisión del mando presidencial, el próximo 11 de marzo.
“En esta primera reunión, ambos mandatarios trazaron una hoja de ruta para el trabajo conjunto a partir de marzo próximo, cuando José Antonio Kast asuma la Presidencia de la República, y establecieron prioridades en materia de seguridad regional y fronteriza, lucha contra el crimen organizado transnacional, promoción del comercio y las inversiones, y cooperación en sectores clave de la economía", afirmó el texto oficial.
“Los principios rectores que guiarán esta nueva etapa del relacionamiento bilateral serán, ante todo, la defensa de la libertad, la vida y la propiedad privada, en un espíritu de cooperación y confianza mutua, y con la decidida voluntad política de inaugurar un camino sostenido de crecimiento para ambos países y de mayor seguridad en la región", culmina el comunicado consensuado por ambos mandatarios.
“Embarcando rumbo a Buenos Aires para comenzar a anticiparnos en el enorme trabajo de coordinación que se requiere en materia de seguridad, migración y reactivación económica con Argentina y otros países vecinos”, posteó el presidente chileno antes de emprender el viaje hacia la Argentina. Llegado a las 12.10 a la explanada de la calle Rivadavia, Kast se dirigió al primer piso de Balcarce 50, dónde lo esperaban el Presidente, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno.
“Hay mucho que aprender en Argentina de cómo han reducido la inflación y eso ha permitido bajar la pobreza extrema”, dijo Kast ante la prensa chilena en el aeropuerto de Santiago. También admitió que “con el presidente Milei nos conocemos de distintas actividades en distintos países, y eso va forjando una relación”. Elogió, por otra parte, la política de “enfrentamiento del crimen organizado” en la Argentina y en El Salvador, del presidente Bukele.
El periplo incluyó un almuerzo con empresarios locales en el hotel Intercontinental, y un encuentro con el embajador chileno José Antonio Viera-Gallo, antes de su retorno al país trasandino.
Al llegar al hotel, Kast improvisó una conferencia de prensa para medios argentinos y chilenos, que duró una media hora. Allí, precisó que con Milei compartieron la preocupación por la situación en Venezuela, con un chavismo “que ha destruido su economía y con ciudadanos que no tienen destino”. Sin medias tintas, describió a Nicolás Maduro como un “pseudopresidente sin legitimidad”, a la cabeza de una “narcodictadura”.


