Todo eso y más se vivió en el verano de 1984, un momento inolvidable para los pilarenses que fueron testigos directos de la filmación de “Camila”, película de María Luisa Bemberg que marcó una época, compitió por el Oscar y se convirtió en un clásico de nuestro
cine.Al momento de buscar las locaciones para una trama que se desarrolla a mediados del siglo XIX, varias fueron las ciudades visitadas y estudiadas, aunque solo un puñado se quedaron con el privilegio de servir como escenario: Pilar fue una de ellas, gracias a las características de la Iglesia Nuestra Señora del Pilar, templo que hoy es monumento histórico nacional.