La CGT resolvió este miércoles movilizar a Plaza de Mayo el jueves 18 de diciembre para rechazar la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei. La decisión se tomó en el Consejo Directivo reunido en la sede de Azopardo y confirma la estrategia dual que venía planteando la conducción sindical: calle y
rosca.La medida se definió a pesar del gesto que tuvo el Ejecutivo de moderar el artículo que afectaba la recaudación de las cajas sindicales a través de las cuotas solidarias. Esa "deferencia" con el punto que más irritaba a la central obrera, no alcanzó para frenar la movilización. El Consejo Directivo evaluó que el proyecto sigue siendo "regresivo" y que quita derechos colectivos e individuales a los trabajadores.