"Después del 17 de octubre de 1945 desapareció casi por completo el tributo de sumisión, aquello que denominamos la deferencia, que los de abajo debían rendir a los que estaban por encima de ellos en la escala social sólo porque así habían sido siempre las cosas".
Torre, Juan Carlos. (2025). "Naides es más que naides: El impulso igualitario en la trayectoria de la sociedad argentina". Prismas - Revista De Historia Intelectual, 29(2). https://doi.org/10.48160/18520499prismas29.1574
El proyecto de reforma laboral con el que Javier Milei pretende estrenar su posición de fuerza en el Congreso tiene, desde ya, una dimensión económica que es el rasgo principal de su revolución conservadora: la maximización de las ganancias empresariales en atención al objetivo de oxigenar la inversión, pero sin el menor criterio de equidad en el esfuerzo social. Sin embargo, más profundamente, tiene otro sentido: el quiebre simbólico de una Argentina largamente estructurada en torno a lo que el historiador Juan Carlos Torre denomina "impulso igualitario".

Juan Carlos Torre.
"El gesto que condensa, como ha destacado el historiador Oscar Terán, la marca registrada de la Argentina al ser comparada con otros países de América Latina, esto es, el igualitarismo", dice Torre en su último artículo, es "esa actitud que tienen los argentinos de ser y sentirse iguales. Y continúa: quienes detentan un estatus social superior no encuentran en los de más abajo la mirada huidiza y obsequiosa, tan característica de las sociedades jerárquicas, sino la mirada franca y dirigida a los ojos".
La alteración de las relaciones laborales ya fue concretada en buena medida por la doble pinza que atenaza a la Argentina: la globalización y la revolución tecnológica, por un lado, y su propia crisis permanente, hecha de interminable desindustrialización, precarización y empobrecimiento.
El proyecto y la ley que probablemente saldrá del Congreso adquieren, de ese modo, un valor que excede lo que puedan terminar de alterar en la realidad material de las relaciones de producción y cobran un sentido fundamental.
Más allá de los juicios de valor que merece el texto que tratará el Congreso, puede afirmarse que no aportará demasiado al objetivo declarado de potenciar la creación de empleo y formalizar el mercado laboral. Experiencias anteriores –por caso en los años 90– demuestran que abaratar el despido no es lo que fomenta la contratación, sino la existencia de oportunidades de negocios. Además, el ardid de cambiarle la nomenclatura a lo irregular –el 42% del universo laboral, subestimado por excluir el cuentapropismo– y comenzar a calificarlo como su opuesto, diluyendo las multas por burlar la normativa, no parece una idea brillante.

Absolutamente todo tiende a abaratar no solamente el despido, sino la propia remuneración del trabajo:
En tanto, la pata tributaria del tema establece una reducción de los aportes patronales para el financiamiento de la seguridad social –profecía autorrealizada de su insustentabilidad–, así como de las alícuotas del impuesto a las Ganancias para los sectores de mayores ingresos.
En todo estás vos.
Volvamos a Torre. En su brillante texto, resume los hitos del impulso igualitario argentino.

La Revolución de Mayo, de Francisco Fortuny.
Torre apela a Gino Germani, padre de la sociología argentina, al concluir que con el peronismo, "los logros de los trabajadores no fueron principalmente materiales, como lo quería la versión convencional; sobre todo, se tradujeron en el reconocimiento del valor social del mundo del trabajo y, por consiguiente, en la convicción de que, de allí en más, debían ser tomados en cuenta a la hora de las decisiones públicas. Así fue, agrego, que, con el paso del tiempo, las masas que habían entrado en la arena pública como 'los descamisados', caracterizados a partir de su exclusión relativa, pasaron a identificarse más como 'los trabajadores', exaltando de ese modo el estatus más positivo alcanzado en un orden social más igualitario".
"Con la atención puesta en los trabajadores durante los años peronistas, la noción de 'un orden social más igualitario' revela toda su significación porque implicó para muchos de ellos el acceso a una experiencia de bienestar que nunca habían creído tener a su alcance. Me refiero a las vacaciones junto al mar", añade el profesor de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT).



