En un acto con fuerte contenido simbólico e intencionalidad de despliegue nacional, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este sábado el cierre del encuentro federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). En las instalaciones de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) en Villa Domínico, el mandatario bonaerense hizo un llamamiento a articular una propuesta política opositora de cara al gobierno de Javier Milei y envió señales directas hacia la interna del Partido Justicialista (PJ).

“No me interesa una construcción a control remoto. Tenemos que escuchar, tenemos que sumar, tenemos que organizar en todos los rincones de nuestra República Argentina”, aseveró Kicillof ante una audiencia compuesta por militantes y dirigentes de diversos puntos del país. La frase resonó como un posicionamiento de liderazgo propio en momentos en que las tensiones internas en el peronismo bonaerense se han intensificado, tras recientes críticas de sectores alineados con la conducción partidaria nacional y local.
En su intervención, Kicillof ratificó la necesidad de dar un debate metodológico sobre cómo debe estructurarse la oposición. Rechazó que la convergencia de una nueva mayoría se defina en “negociaciones secretas de cúpulas” o “roscas a espaldas de la sociedad”, planteando en su lugar una lógica territorial “de abajo hacia arriba”. Aunque situó al peronismo como la “columna vertebral” del espacio, enfatizó que no alcanzará con el núcleo duro e instó a convocar a sectores productivos, sociales y políticos alejados de la militancia tradicional.

Defensa a Cristina Kirchner y diagnóstico sobre el electorado
El gobernador reivindicó los gobiernos peronistas y kirchneristas al señalar que durante esas etapas el pueblo “vivía mejor” y contaba con “más derechos”. En ese marco, se refirió de manera implícita a las causas judiciales que involucran a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, afirmando que está “injustamente presa” con el fin de “disciplinar y condicionar” al movimiento político.

Respecto al panorama electoral y al triunfo de Milei en 2023, Kicillof evitó responsabilizar al electorado y pidió revisar las falencias de las gestiones pasadas. “Tenemos que preguntarnos qué promesas incumplidas y qué experiencias fallidas los hicieron pensar que un experimento como el de Milei podía dar soluciones”, señaló. Asimismo, remarcó la importancia de interpelar a la juventud ofreciendo perspectivas concretas de empleo, acceso a la vivienda y formación académica.
Críticas de fondo al rumbo económico nacional
Durante la jornada, que comenzó con diez plenarios temáticos enfocados en áreas de política pública, el mandatario bonaerense repasó sus recientes recorridas por provincias como Tierra del Fuego, Chaco, Corrientes, La Pampa, Córdoba y Misiones. Según indicó, el diagnóstico recogido refleja un freno generalizado en la obra pública, afectación de las economías regionales y pérdida de sustentabilidad en pymes y comercios locales.

Kicillof desestimó los indicadores clave de la narrativa oficial del Ejecutivo nacional, señalando que “no hay estabilidad si las familias no llegan a fin de mes”. En su análisis, calificó el programa libertario de “insensible” e insostenible en el tiempo, al tiempo que advirtió que el descontento social no se traducirá automáticamente en un cambio político sin una alternativa organizada.
“No cuenten conmigo para esperar sentado. Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que nos deje terminar con este modelo, pero, sobre todo, que nos permita empezar una etapa distinta”, concluyó el mandatario en el cierre del evento.



