El debate sobre la modalidad de selección del candidato presidencial se intensificó en los últimos meses dentro del peronismo. La posibilidad de eliminar las elecciones primarias abiertas (PASO) generó incertidumbre y profundizó las diferencias internas, especialmente entre los gobernadores, los sectores alineados con Cristina Kirchner y los llamados referentes del peronismo “federal”. La discusión se hizo visible tanto en la agenda pública como en encuentros privados de la dirigencia. Mientras Uñac y otros dirigentes insisten en la vía electoral para definir liderazgos, otros sectores analizan alternativas ante la eventual suspensión de las PASO y la presión por una candidatura de consenso.
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En paralelo, figuras como Axel Kicillof avanzan en la construcción de su propio espacio y sostienen la necesidad de una alternativa opositora amplia. El gobernador bonaerense, al igual que Uñac, profundizó en las últimas semanas su estrategia electoral y sumó gestos hacia sectores del peronismo no alineados con el kirchnerismo. El escenario se complejiza por la influencia de Cristina Kirchner, quien mantiene un rol central en las definiciones del espacio, y por la irrupción de candidaturas que buscan capitalizar el descontento de los mandatarios del norte y el interior del país.
Consultado por el peso de Cristina Kirchner en la definición, Uñac reconoció durante una entrevista en Laca Stream que “nadie puede minimizar el peso específico que tiene ella dentro del partido”, pero aclaró que su estrategia se basa en recorrer el país y dialogar con todos los sectores. Sostuvo que su candidatura no depende de un aval puntual de la ex presidenta. “Si yo me quedo esperando eso, no estaría caminando el interior. Lo importante es sumar volumen político y estar cerca de los problemas reales”, señaló.
En relación a la situación económica, Uñac advirtió que el próximo gobierno enfrentará “tres grandes problemas: crisis económica en las familias y empresas, falta de infraestructura y desempleo”. Propuso un programa de desendeudamiento social, reactivación de obras públicas prioritarias e incentivos para la generación de empleo privado. “Es necesario que el peronismo ofrezca una agenda clara y realista, porque la sociedad no tiene poder adquisitivo y las empresas están en crisis”, resumió.
Sobre la percepción de los mercados frente a una eventual victoria del peronismo, Uñac rechazó que el espacio sea un factor de desconfianza automática. “Cada vez que gané una elección en San Juan, hubo empresarios que ampliaron sus inversiones. El estigma no se corresponde con la realidad de nuestro espacio cuando gobierna con responsabilidad”, aseguró el senador.
Finalmente, Uñac remarcó que la definición de las candidaturas debe estar legitimada por el voto y no por acuerdos entre dirigentes. “El peronismo tiene que resolver su liderazgo a través del voto popular. La mejor manera es revitalizar una interna abierta, con mecanismos claros para que nadie quede excluido del proceso”, concluyó.

