Ya van 37 días de Mundial y, no sé si les pasa, pero estoy con una sensación extraña, entre la euforia, la melancolía y el cansancio, como esas fiestas que, de golpe, llegan a su fin, y no sabés si seguir bailando, comerte un pedazo de torta o teletransportarte a tu cama. No damos más, pero pasado mañana (sí, pasado mañana) es la gran final entre Argentina y España, y en este tiempo adicionado hay que meterle garra con todo, al estilo de la Selección.
En Buenos Aires hay una especie de veranito y se viene una tormenta importante (a cuidarse si les toca salir). Para colmo, es el último día de clases y todavía dura la resaca que nos dejaron los festejos por la victoria contra Inglaterra. Me preguntaron si quería darle un día de descanso al newsletter, y dije que no, que acá no se toca nada, que acá nos hacemos compañía entre todos. Faltan 48 horas.
Hoy no hay agenda, obviamente, y mañana se juega el partido por el tercer puesto entre Inglaterra y Francia, a las 18 horas.
La Selección dejó Atlanta y llegó a Nueva Jersey, donde hay mucho humo, y no precisamente por el de los periodistas europeos que empezaron a encontrarle virtudes al equipo de Scaloni. Hay incendios forestales en Canadá y eso está afectando el aire en la Gran Manzana. Habrá prácticas livianas, mañana la conferencia de prensa y el domingo se juega la final. O sea, no hay tiempo para muchas pruebas. Lo mental vuelve a ser clave.
Los que le siguen metiendo son Diego Provenzano, Maxi Uría y Juano Tesone, que me cumplió el pedido y sacó esa foto de Messi sonriendo con Paredes y Enzo que hoy es tapa de Clarín y Olé. Queremos más para estos días, por supuesto. Fue complicado llegar hasta Nueva York, y en estas horas son muchos los argentinos que están tratando de viajar combinando vuelos y lanzándose a la ruta con autos alquilados.
En el menú del día tengo para ofrecer una nota con los enviados españoles deshaciéndose en elogios hacia la Argentina (anulamos mufa) y un texto dedicado a la "Selección del Pueblo", como la llama Maxi. Ya tenemos árbitro para la final, el esloveno Slavko Vinčić, que se emocionó hasta las lágrimas cuando le dieron la noticia, y en Estados Unidos avisaron que los campeones del mundo recibirán un anillo al estilo NBA como premio.
Antes de Messi y después de Messi, ¿la historia del fútbol se empezará a contar de otra manera? Es lo que se pregunta Martín Voogd.
Y una última recomendación. Nuestra compañera Marina Zucchi habló con Cristina Cubero, la periodista española que sigue a Messi desde que Leo llegó a Barcelona con apenas 14 años y probablemente lo conozca mejor que nadie. Dice que está viviendo "una segunda adolescencia" y arriesga una teoría para explicar este presente antes de la final del domingo.
El domingo. Ya estamos. Vamos que falta poco.



