Buenos Aires amaneció nubladísima y con frío: dejar a los chicos en el cole es como salir a dar una vuelta por la Antártida. Creo que extraño más al sol que a Di María. Pero es invierno y no queda otra. En cambio, el Mundial 2026 está que arde de la mano de Messi, Scaloni y compañía, y también en algunos lugares del mundo desde donde me leen. Lo descubrí ayer, pero ya les voy a hablar de eso.
Llegamos al martes 14 de julio, el día 33 de esta Copa XXL y el arranque de las semifinales. Qué lindo suena. Mucho más lindo sabiendo que Argentina es una de las cuatro selecciones que mantiene viva la ilusión de coronarse campeona del mundo. El choque con Inglaterra en Atlanta es mañana, así que hoy toca tratar de disfrutar el otro duelo, el de Kylian Mbappé contra Lamine Yamal.
Francia y España juegan en Dallas, desde las 16 (hora argentina). Para muchos, incluido el propio Lamine, los dos mejores equipos del torneo. Los galos, hay que reconocerlo, son una aplanadora. Fueron campeones en 2018, subcampeones en 2022, y van por su tercera final consecutiva. En ataque, son como un pulpo que pega por todos lados, con Mbappé (8 goles) y Dembélé (6) encendidos, y atrás son una muralla. El dato que mete miedo: de sus últimos 20 partidos mundialistas, ganaron 17. La clave es sacarles la pelota, y ahí está la gran amenaza de la Roja.
La experiencia puede ser un factor. España jugó una sola semifinal en toda su historia, hace 16 años, cuando la ganó y luego fue campeona. Pero es un conjunto sólido, con una idea muy clara de juego, que además demostró carácter para liquidar sus llaves de octavos y cuartos sobre la hora, frente a Portugal y Bélgica. Su presente también es formidable: encadena 36 partidos sin perder, contando amistosos y Nations League, y apenas un gol en contra en seis partidos.
Todo esto es fingir demencia, claro. Porque la cabeza de los argentinos está puesta en Inglaterra desde que pasamos a Suiza. Discutir si es o no solamente un partido de fútbol ya es reconocer que no es solamente un partido de fútbol. Tengo un amigo que me dice que el fútbol no se explica, se siente. Creo que va por ahí la cosa. Pero, al igual que Scaloni, no podemos perder de vista lo deportivo.
Hoy cumple años el gran Diego Provenzano, que ya lleva más de un mes y medio lejos de casa. El tipo no para de laburar: por un lado nos cuenta cómo juega Inglaterra, y por el otro se mete en la odisea de los argentinos que recorren Estados Unidos para ver a la Scaloneta. Mientras tanto, Maxi Uría se mete en los números del plantel argentino: ¿por qué el DT recurre siempre a los mismos nombres? El menú del día se completa con la magia de Juano Tesone: ¿ya vieron la fotogalería del triunfo contra Suiza? Para sufrir y gozar otra vez.
Voy cortando porque me extendí un montón y no quiero aburrirlos.
Mañana la seguimos. Vamos, que falta poquito.



