Finalizado
BAR

1 - 0

BOC
Sobre llovido mojado, el paso de Boca por Ecuador fue un temporal de dificultades, y al final terminó empantanado en el grupo, con el agua a la cintura, un escenario impensado luego de haber ganado los dos primeros partidos, pero que ahora está obligado a ganar los dos en casa y a mirar atentamente el partido de esta noche entre Cruzeiro y Católica.
Fue todo cuesta arriba para Boca. De entrada, fue difícil, por no decir imposible, seguir un plan de juego. Toda planificación estratégica y táctica se mojó por el temporal de lluvia que azotó Guayaquil durante horas, y entonces el partido quedó condicionado por un estado del campo de juego que rompió cualquier idea previa y que llenó de incidentes el trámite. Entonces, sobre todo en el inicio cuando los charcos minaron la cancha de trampas mortales, el desarrollo fue anárquico en sus formas, con los dos equipos jugando en el filo de una hojita de afeitar, expuestos así a los riesgos de un error fatal. No era, claramente, el escenario más favorable para Boca, porque las condiciones irregulares del campo emparejaba para abajo, favoreciendo a un Barcelona que claramente es menos equipo en lo individual y lo colectivo, y le daba bríos a un equipo que hasta aquí sumaba tres derrotas y estaba a merced de los insultos de sus hinchas.
El campo intervino en la chance doble, clarísima, que tuvo Boca, molestando a un Ascacibar que llegó vacío al gol en un córner de Paredes, y luego Costa tampoco pudo hacer pie ante un enorme Contreras que tapó un gol hecho.
Después, llegó la suma de infortunios. Primero, la lesión de Brey, luego de que un rival le cayera con todo el peso muerto encima, que obligó al arquero a salir del partido para que entrara Javi García y sus dos años de inactividad a cuestas. No fue lo único: Ascacibar le metió una patada en la cabeza a Céliz por intentar jugar una pelota que estaba debajo del cuerpo del mediocampista de Barcelona, y pareció que a Boca se le venía la noche.
Así y todo, cuando el partido dejaba de parecerse a una película de cine catástrofe, estaba claro que Boca tenía más argumentos. Paredes mostró los recursos que tiene cuando de alguna manera forzó la expulsión del mismo Céliz al sacar provecho actoral de un manotazo, visible, del mediocampista de Barcelona que el capitán de Boca capitalizó por puro manejo del clima del partido. Y, 10 contra 10, era otro cantar.
Después de que la lluvia paró, el partido ganó cierta normalidad, aunque Di Lollo se complicó y Costa terminó bajando a Castillo en una jugada que pareció penal pero que el VAR no llamó para revisar.
Pero Boca se fue imponiendo desde el protagonismo que empezó a tomar Paredes. Primero, para dejar a Merentiel solito con Contreras pero no pudo definir, lo que marca la falta de confianza de la Bestia. Y después, para un pase en profundidad perfecto para Zeballos, pero su centro no tuvo la precisión para asistir a un Giménez que llegaba libre para empujarla.
El partido estaba para Boca, pero nunca dejó de ser una moneda al aire, y en definitiva así se definió. Luego de un córner a favor, Boca quedó mal parado por un error de Delgado y Barcelona metió una contra por Quinteros que Tito Villalba definió. Después, Boca lo buscó con desesperación, pero zafó en una contra de dos contra uno que García tapó de manera heroica, porque ese gol hubiera sido demasiado costoso para un Boca que vino a Ecuador a llevarse los tres puntos pero que ahora queda muy condicionado, y cuando hay obligación, ganar ya no suena tan fácil...
Barcelona festejó ante Boca (EFE).


