El otro dato relevante del cierre de mes es que el desgaste no proviene solo de la oposición o de los expedientes judiciales. También nace en el propio corazón del poder libertario. elDiarioAR describió una escena de creciente parálisis en el oficialismo por la pelea entre Karina Milei y Santiago Caputo, agravada por la crisis de Adorni. “La interna paraliza todo”, admitieron dirigentes y legisladores libertarios citados por ese medio, que además consignó que la disputa interna ya afecta la capacidad del Gobierno para ordenar temas legislativos y sostener interlocución con aliados.
Ese punto es central. Durante buena parte de su gestión, Milei consiguió compensar su debilidad parlamentaria con centralización política, disciplina comunicacional y capacidad para imponer agenda. Hoy esa arquitectura muestra fisuras. Cuando el propio oficialismo reconoce que no logra definir prioridades y que las peleas internas bloquean decisiones, el problema deja de ser solo de imagen y se convierte en un problema de gobernabilidad.



